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Mundial ‘78, la historia paralela

snqfm78Este dvd que dura un poco menos de una hora, nos cuenta a través de testimonios inéditos, relatos de sobrevivientes y material de archivo jamás emitido, la contradictoria dualidad entre la euforia de un pueblo apasionado por el fútbol y el horror sufrido al mismo tiempo por las víctimas de una dictadura sangrienta.

Si no tenés muy en claro qué fue lo que pasó en ese mundial, con este documental y el libro “La vergüenza de todos”, de Pablo Llonto, tendrás una idea bastante certera con respecto al tema.

 

 

 

 

Isaías Algañaraz

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Introducción
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Discusión

3 comments para “Mundial ‘78, la historia paralela”

  1. Muy buenos los testimonios de la peli y el libro de Llonto está buenísimo, muy esclarecedor de esa época. Excelente columna. Sigan así.

    Escrito por damian | April 28, 2010, 23:41
  2. En esa época, con 22 años y una niña de dos, viví lo peor de mi vida; como madre y esposa….Estaba viviendo en Escobar y trabajando en una escuela de Maq Savio….Viendo con pánico, como la gente victoriaba, en Plaza de Mayo, a la Selección y al gobierno por igual; mientras ntros sabíamos del terror que se estaba escondiendo…porq’ esa ES OTRA HISTORIA………

    Escrito por BETTINA | May 5, 2010, 21:56
  3. TEORIA DE LAS VENTANAS ROTAS

    En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Phillip
    Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos
    abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y
    hasta color. Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y
    conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona rica y
    tranquila de California. Dos autos idénticos abandonados, dos barrios
    con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en
    psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio.

    Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser vandalizado
    en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio,
    etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no lo destruyeron.
    En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.

    Es común atribuir a la pobreza las causas del delito.. Atribución en
    la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de
    derecha y de izquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no
    finalizó ahí, cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho
    y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores
    rompieron un vidrio del automóvil de Palo Alto.

    El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx, y el
    robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo
    estado que el del barrio pobre.

    ¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario
    supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?

    No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la
    psicología humana y con las relaciones sociales. Un vidrio roto en un
    auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de
    despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de
    ausencia de ley, de normas, de reglas, como que vale todo.

    Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea,
    hasta que la escalada de actos cada vez peores se vuelve incontenible,
    desembocando en una violencia irracional.

    En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling)
    desarrollaron la ‘teoría de las ventanas rotas’, misma que desde un
    punto de vista criminológico concluye que el delito es mayor en las
    zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son
    mayores.

    Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara,
    pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos
    de deterioro y esto parece no importarle a nadie, entonces allí se
    generará el delito. Si se cometen ‘pequeñas faltas’ (estacionarse en
    lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz
    roja) y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas
    mayores y luego delitos cada vez más graves.

    Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son
    progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de
    salir de sus casas por temor a las pandillas), esos mismos espacios
    abandonados por la gente son progresivamente ocupados por los
    delincuentes.

    La teoría de las ventanas rotas fue aplicada por primera vez a
    mediados de la década de los 80 en el metro de Nueva York, el cual se
    había convertido en el punto más peligroso de la ciudad. Se comenzó
    por combatir las pequeñas transgresiones: graffitis deteriorando el
    lugar, suciedad de las estaciones, ebriedad entre el público,
    evasiones del pago del pasaje, pequeños robos y desórdenes. Los
    resultados fueron evidentes. Comenzando por lo pequeño se logró hacer
    del metro un lugar seguro.

    Posteriormente, en 1994, Rudolph Giuliani, alcalde de Nueva York,
    basado en la teoría de las ventanas rotas y en la experiencia del
    metro, impulsó una política de ‘tolerancia cero’.

    La estrategia consistía en crear comunidades limpias y ordenadas, no
    permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia
    urbana.

    El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos los índices
    criminales de la ciudad de Nueva York.

    La expresión ‘tolerancia cero’ suena a una especie de solución
    autoritaria y represiva, pero su concepto principal es más bien la
    prevención y promoción de condiciones sociales de seguridad.

    No se trata de linchar al delincuente, ni de la prepotencia de la
    policía, de hecho, respecto de los abusos de autoridad debe también
    aplicarse la tolerancia cero.

    No es tolerancia cero frente a la persona que comete el delito, sino
    tolerancia cero frente al delito mismo.

    Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la
    ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana.

    Escrito por Luis Ceresa | June 27, 2010, 20:02

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Últimos comentarios:
  • Luis Ceresa: TEORIA DE LAS VENTANAS ROTAS En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Phillip Zimbardo...
  • claudia: Que bueno conocer todo esto. Los medios corporativos y el estatal o sea el del gobierno kischnerista tampoco...
  • emilio: No es hipocrecia, me parece que es más ignorancia. De todos los periodistas afectados al mundial por los...