Las ilusiones, las esperanzas, los sueños de romper una racha de nueve años y tener de vuelta a un piloto argentino en la máxima categoría del automovilismo mundial, finalmente se dilataron. José María “pechito” López terminó último en esta carrera hacia el sueño de la Fórmula 1, pero vale recordar los obstáculos que esquivó, las curvas que tomó, y por qué en este gran negocio de la Fórmula 1 el dinero lo puede todo.
El cordobés pechito López de tan sólo 26 años no competirá en la próxima temporada de la fórmula 1. Los motivos no son su corta experiencia, ni mucho menos, sino que
en este mundo no siempre gana el que llega primero, porque tanto el poder político, económico y empresarial pueden influir y desbarrancar sueños como le pasó a nuestro piloto.
Con tan sólo 10 años, Pechito daba sus primeros pasos arriba de un Karting de 50 c.c., donde consiguió triunfos sobre circuitos de tierra, corrió campeonatos en Italia y hasta tuvo el privilegio de que la FIA (Federación Internacional del automóvil) lo invitase a la copa del mundo en Japón.
Sus relevantes actuaciones y su crecimiento acelerado como piloto motivaron al equipo Renault F1 para incluirlo en su programa de desarrollo de jóvenes pilotos.
Ya en la temporada 2001 comenzó su incursión sobre la Fórmula Renault 2000, con lo cual adquirió la basta experiencia que le permitió ganar un año después el Campeonato italiano con el equipo CRAM. En 2003 se consagró campeón de la Fórmula Renault V6, en dicho caso, con el team DAMS. Además, probó autos de la máxima especialidad, tanto un Renault como un Minardi, e incluso fue “tester” de los coches bicampeones mundiales del español Fernando Alonso. Finalmente, la falta de apoyo económico para seguir su carrera en el exterior motivó su vuelta a la Argentina.
Dos años estuvo en el país, y estuvo a punto de convertirse un hombre récord: porque en 2009 fue campeón de Turismo Competición 2000 a bordo de un Honda Civic; ganó el campeonato argentino de TOP RACE V6 con un Ford Mondeo y casi consigue la triple corona, ya que salió subcampeón del Turismo Carretera con su Torino Cherokee, detrás de Emanuel Moriatis.
Suficientes razones y argumentos avalan la enorme experiencia vivida, la capacidad a la hora de tomar un volante y la versatilidad que adquirió como piloto, tanto en circuitos de tierra como de calle y que sabe la diferencia de un auto con y sin techo.
Sin duda fue uno de los temas más sobresalientes del verano, a su vez confuso, prolongado, que un día se dilataba y otro día resucitaba.
El primer eslabón que tenía que superar pechito era conseguir 8 millones de dólares para poder ocupar una butaca en la escudería estadounidense USF1, que había elegido al argentino como uno de sus pilotos y que haría su debut en la Fórmula 1.
Todo el entorno que rodea a José María López puso manos a la obra y consiguieron algunos patrocinadores, como por ejemplo la empresa Kwan Movel, una firma que brinda servicios de mensajería de textos. Los presidentes del ACA (Automóvil Club Argentino) y de la categoría argentina TOP RACE, Jorge Rosales y Alejandro Urtubey, respectivamente, dieron su visto bueno y aportaban la mayor cantidad de dinero.
La suma de los patrocinios daban un total de 6 millones, los números no cerraban, hasta que la presidencia de La Nación no se quedó atrás y avaló a pechito López aportando los 2 millones de dólares que faltaban. ¿Por qué esa jugada del gobierno? La respuesta quedará a criterio personal, pero en el año del bicentenario tener a un piloto argentino compitiendo por el mundo sería una buena vidriera, ha!!! Y recordemos que este gobierno apoya mucho al deporte argentino, sino miremos la “numerosa” delegación nacional de los JJ.OO de invierno (8 participantes), el “Fútbol para casi todos” y ni hablemos de los deportes de menor importancia en la opinión pública.
Lo cierto es que el director general y el director deportivo de la escudería yanqui USF1 viajaron a la Argentina y se reunieron en Casa Rosada con la presidente de la
Nación; el ministro del interior, Florencio Randazzo; el subsecretario de comunicación, Alfredo Scoccimaro; miembros del ACA y el propio corredor argentino junto con su padre. Firmaron un contrato por 3 años que definía a José maría Pechito López como piloto oficial de USF1, lo hicieron público frente a los medios de comunicación, todo era un hecho.
Pero una semana después, la novela cambió su rumbo totalmente, porque el equipo USF1 se bajó de la competencia debido a la caída de su principal inversor y como consecuencia no podían cumplir con los plazos previstos en la construcción de los chasis. ¡Adiós contrato, chau esperanzas de correr en la fórmula 1! La última posibilidad que le quedaba a pechito era que la escudería norteamericana se fusionara con la española CAMPOS META. Pero nada de esto ocurrió, y es de saber que el dinero lo puede todo, la ley del más fuerte: el equipo español CAMPOS META contrató a un piloto hindú, Karun Chandhok, con mucha menos experiencia que el argentino, con especialistas menos preparados, pero con 15 millones de dólares en la mano.
Mariano Montalivet





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