La política según la definición de la Real Academia Española es un arte u orientaciones que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado. La cuestión es que los métodos que se utilizan para ejercerla, por lo menos en la Argentina, siempre se esconden bajo la alfombra de la mentira y los negociados turbios del poder. Hoy las nuevas armas parecen llamarse Barras Bravas.
La relación se extiende desde los tiempos del “Tula”, un viejo barrabrava de Rosario Central, primero, y Banfield después, que todavía hoy vemos con el “bombo oficial” en los actos del PJ, y en algún que otro partido de la selección. Otro conocido es Rafael Di Zeo, ex Jefe de la barra de Boca Juniors, que se casó con Soledad Spinetto, secretaria privada del gobernador bonaerense Felipe Solá, y eternamente fiel amigo del poder político argentino.
En la tribuna popular de Independiente suele estar colgada una bandera que dice: “Juventud Sindical Camioneros”. Dicha hinchada tiene estrecha relación con ese gremio. Hugo Moyano, hincha del rojo, tiene gente pesada en la popular. Por ejemplo, el Gitano, ex líder de la barra, quien apareció en las publicidades de TV que Eduardo Duhalde hizo para su campaña presidencial. Pablo Moyano, el hijo del titular de la CGT, fue vocal titular de Independiente, y hoy está a cargo del predio de Villa Dominico que, se supone, fue reformado con dinero del sindicato. Ha!!! En el estadio “Libertadores de América” que se inauguró hace poco, los Moyano destinaron fortuna de dinero. Además, El Polaco, otro barra del club de Avellaneda, fue guardaespaldas de Hugo Moyano.
En la recordada batalla de San Vicente, ocurrida el 17 de octubre de 2006 cuando trasladaban los restos de Juan Domingo Perón, se produjeron serios incidentes que incluyeron disparos y dejaron 40 heridos. Los protagonistas fueron identificados como integrantes de las barras de Independiente y Estudiantes de La Plata; los primeros relacionados al gremio de los camiones y los otros a la Uocra (construcción).
No es casual la relación de Estudiantes con estos episodios violentos, pues es una de las entidades con más vínculos con la política. Un grupo apoya al ex intendente platense Julio Alak, y otro no. Hoy la discusión corre por el mismo hilo pero en referencia al actual Pablo Bruera. Varios domingos las peleas se repiten en las tribunas. El último fue en cancha de Racing. Hay que recordar cuando visitaron el estadio Malvinas Argentinas, y desplegaron un telón con el dibujo de un pingüino y el número 07; el doble sentido: la alusión a la campaña presidencial de 2007, y el 7 – 0 frente a su rival de toda la vida. En La Plata y fuentes cercanas a la Casa Rosada dicen que fue pagado por Juan Sebastián Verón, en agradecimiento por el permiso otorgado para efectuar las refacciones del estadio del “Pincha” en 2007. Cuando Verón volvió al país tras 10 años en Europa, tuvo una sugestiva reunión con Kirchner.
En la tribuna de Racing se vio una bandera que decía “Kirchner 2007-2011″. En su parte inferior llevaba la firma de la “Guardia Imperial”, como se conoce a un grupo de la barra de Racing.
En River, su titular, José María Aguilar, recibió propuestas para ser uno de los hombres fuertes del Frente para la Victoria en la Capital en los comicios pasados. Un superclásico dirigencial porque hubiera competido con Mauricio Macri. Finalmente nada se concretó. Hay que destacar, que los hermanos Alan y William Schlenker, ex jefes de un grupo de la barra brava de River Plate, quedaron en libertad hace pocas semanas. Estaban presos desde hacía dos años por el crimen de Gonzalo Acro. Pagaron una fianza de 150 mil pesos cada uno y llegarán libres al juicio que todavía no tiene fecha. Justo salieron cuando hay elecciones en River. ¿Qué coincidencia no?
Actualmente, los Kirchner armaron un nuevo plan: apoyo político de las “Barras Bravas” en los estadios y en las calles en los actos, a cambio de “ayudas” y de entradas para el Mundial de Sudáfrica 2010. Juntaron a 11 barras de clubes de Primera (Independiente, Huracán, Lanús, Godoy Cruz, Tigre, Central, Colón, Argentinos, Vélez, Chacarita y Gimnasia).
Las primeras muestras de que el acuerdo ya ha sido formalizado se vieron en la fecha 13 del fútbol argentino, que estuvo protagonizada por pancartas a favor del peronismo y de los Kirchner, con la letra K y la letra V, en referencia a “Kirchner Vuelve”. Además, en otros campos se vio una que rezaba: “Hinchadas Unidas Argentina”, un lema que apunta al acuerdo de Kirchner con algunas de las hinchadas más violentas de Argentina.
El nexo entre el oficialismo y las barras es Rudy Ugor Ulloa, más conocido como el Rengo, y Marcelo Mallo, hombre de la agrupación Compromiso K que regentea Ulloa y vinculado también a la agrupación Arturo Jauretche del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. “Queremos trabajar para que no haya violencia en el fútbol y por qué no, convertir a las hinchadas en una agrupación política. Si trabajan en los barrios, mañana son herramientas que tiene el Gobierno a disposición”, coincidieron. ¡¡¡Los Kirchner siempre sumando votos!!!
Para entender todo un poco mejor, conozcamos a Mallo. Trabajó para el menemismo, más tarde para el duhaldismo y ahora para el kirchnerismo. Fue, junto a Dedo Becerra, jefe de la barra brava Cervecera, el encargado de ganar la calle en 2003 en las elecciones para intendente de Quilmes que consagraron en ese cargo a Sergio Villordo. Como premio, recibió el nombramiento como Director de Enlace y Territorialidad. Siempre se cobijó bajo Aníbal Fernández. En 2006 estuvo vinculado al asesinato de un empresario, José Omar Tort. A eso se le sumó una denuncia de su ex mujer por supuesto lavado de deudas ante la AFIP a favor de la empresa que tenía la recolección de residuos en el municipio.
Fue el hombre encargado de la movilización y el alquiler de las carpas para montar la vigilia kirchnerista frente al Congreso el año pasado, durante la votación por las retenciones móviles. Tiene causas por extorsión y por entrar armado al Concejo Deliberante. Oficialista a ultranza, mano derecha del empresario Ugor Ulloa, íntimo de Kirchner. Ahora, fue elegido como delegado para juntar barras con el objetivo de ganar la calle ante la conflictividad planteada con organizaciones sociales. Y él puso manos a la obra y no tiene problema en reconocerlo: “Todas las hinchadas quieren viajar al Mundial y nosotros vamos a ayudar al que no puede”.
Está claro que la política es una búsqueda incansable del poder, que los beneficios son solamente propios y no en favor de la comunidad. Que “Las barras bravas son polifuncionales al poder” y se han transformado en socios del dinero.
Mariano Montalivet





buenisima nota.comprometida y audaz,creo que seras un futuro periodista no atado al poder de turno eso tiene ventajas y desventajas.Pero vale la pena.